News / Articles / Un paseo dominguero por Guipúzcoa

El placer de pasear por Guipúzcoa

He redescubierto hace poco el placer de caminar por Guipúzcoa y estoy encantado. Me explico, nunca he sido un montañero ni mucho menos  aunque si, años atrás, ya fuera con la escuela o con un grupo de amigos hacías la típica excursión de tortilla de patatas y filetes empanados, vamos paseos de dominguero. Ahora con la excusa de este portal y su sección de Excursiones he vuelto a descubrir lo placentero de andar por nuestros montes y costas eso sí, acabando ahora en un restaurante para devorar la comida del lugar, porque que hambre da  el andar oiga.

Más o menos voy a explicar como suele ser nuestra planificación de uno de estos paseos de fin de semana. Primeramente existen dos opciones, escoger el paseo primero y se busque un lugar para comer por la zona o que alguien quiera conocer un merendero o restaurante determinado y se prepare un paseo que no quede demasiado lugar de el sitio, hasta el momento creo que las dos opciones van empatadas.

El paseo, ya se haya elegido antes o después del lugar de comer, es misión de nuestro “sherpa” el cual ya conoce nuestras limitaciones “montañiles” y prepara una mini-etapa sin mucho desnivel ni complicaciones por cualquier lugar de Guipúzcoa y  todo listo.

Es hasta cierto punto gratificante el levantarte pronto un fin de semana meter en tu mochila agua y chocolate y quedar con tus amigos para pasar una mañana agradable andando, que todo no tiene porque ser noche y desenfreno.

Obviando la parte del desayuno una vez reunidos nos encaminamos hacía el inicio de nuestro paseo, dejamos el coche y a caminar. Una de las cosas que realmente me gustan de Guipúzcoa es la posibilidad de elección, puedes dar paseos por montaña, por costa o por zonas que mezclan ambas. Yo la verdad es que no tengo preferencias, me gusta el tener que sudar un poco más en el monte, disfrutar de nuestros bosques, rios y riachuelos, observar los caseríos de la zona. La costa tiene otra cosa, los caminos suelen ser distintos que no digo más fáciles, puede que haya menos verde pero el mar, sus faros, su naturaleza,… hacen que el camino no desmerezca en absoluto. Hay una cosa en común en ambos y es la posibilidad de acercarnos a cualquier pueblo por pequeño que sea y observar de paso sus monumentos, descubrir algo de su historia lo cual puede ser un final de mañana redondo. Luego solo queda ir al restaurante a hacer buen aprecio de la comida y volver a casa a media tarde cansadito habiendo pasado un gran día con tu gente, haber sudado un poco y haber descubierto lugares que de otra manera es raro que visitaras.

Ahora que leo lo escrito no parece gran cosa lo contado pero animo a cualquiera a hacerlo para ver si, al final del día, difiere en mucho de lo aquí contado.

P.D. 2 cosas importantes, en el monte se saluda a todo el mundo y ten siempre un plan alternativo que ya que te has levantado no te vaya a estropear el día la lluvia (de ahí lo de mirar los pueblos de la zona).

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